Friday, November 03, 2006

- Poemas + Poemas-

Poema de Stella Maris Vence
“Justo a las seis en punto, vendrá a buscarte la ciudad…”
Jorge Boccanera


vendrá a buscarte la ciudad
se llevará la agenda de tus labios
el dibujo de tus sueños en la almohada
vendrá a buscarte la ciudad enajenada de veredas y cemento
en papeles sin horizonte un archivo guardará tus ojos
el mate en penitencia cerrará la puerta
las ganas de mis brazos te seguirán sin alcanzarte
y quedarán tus huellas en el desorden
en la confusión
de mi cuerpo
Poema de "Desandar el regreso", de Stella maris Vence

Poema de Omar Marucco

a César Vallejo

Día de concierto

Éste es mi día concierto,
mi noche instrumental,
ésta mi puerta,
mi átomo-fusión
que poblado de carne, de palabra,
recita.
Éste es lugar de la otredad
que por su cuenta ofrece la amalgama.
Ésta es la marea imprecisa,
la isla que resiste,
mientras los cancerberos hacen cantar cigarras en los bordes.
Hay que buscar el hueco, el espacio compartido, la grieta en la penumbra de esta cárcel,
salir de algún destello, por un aliento.
Cuando la mirada sea
un dolor de barro,
éste será el relámpago que alumbre su apagarse,
ésta la caída, el escenario de la farsa,
éstos los ángeles desnudos.
Perplejo, absorto, crédulo,
voy con el luto agobiante
por la magia
y su falacia
para enceguecer el día, matar las piedras del camino.
En tanto un día sigue a otro con sus máscaras,
comprender es el orden del lenguaje,
y, puesto que
alguien puso un ladrillo en la morada,
descubrió el jardín, el despertar de signos y vacíos,
hay un síntoma: bucear en el asombro,
hay un síntoma: correr los desamparos, compartir el vino frágil, enceguecer espejos repetidos,
desde la oscuridad,
desde algún resplandor,
en el olvido.

Poema de Marta Ravizzi

V

Como fieras hambrientas en las tripas
hay
una batalla de ángeles excomulgados.

Noche,
fantasmas que andan sin pudor
sobre el miedo.
Fantasmas que transitan, irreverentes
mientras ríen.

Que alguien les avise, que cualquiera les diga, que se enteren,
porque en un rato apretaré la tecla
y rodaran,
siniestros,
por los rincones.

Poema en prosa de Romina Donadío

Dicen que en mi país

La tierra lava la espuma que reclama perpleja la inocencia negada de la respiración universal.
Dicen que siempre recurrimos a oscuras oportunidades porque los cerebros germinan viejos desastres que tropiezan en el camino de los puntos muertos, donde la historia se desgarra aniquilada por la última cena.
Entre el titubeo y las condenas hay restos de época bajo las uñas, un poco de ruido jadeante y ciego amanece en este siglo.
Los ídolos quemados en mi país por dueños que muelen personas, transforman el poder en asfixia, disparan irónicos sin juicio.
La contradicción apunta sus flechas en el espacio, caza al débil caminante que rueda detrás de la puerta con los pies atados con trapos en roncas palabras últimas.
Dicen que lo esencial, que lo invisible no es palpable, que cada cosa en su lugar, que vemos lo que existe, imaginamos lo que no vemos.
Creo en mi ardiente comuna, cierro la puerta atascada, vicio de escalofríos y cacerías que continúan.

Poema de Carlos Decuzzi

"silencio, en cambio, la hace saltar, correr, buscar la calle, irrumpir como sea"

Santiago Sylvester

No es cierto

La palabra domestica mi angustia,
galvaniza mis miedos
me defiende de mí.

El silencio, en cambio,
los libera, los acicatea, los arma.
El silencio me angustia.

No es cierto que se quiera en silencio,
aunque no haya palabras
siempre suena una música.

Poema de Marta Voce

El otro tigre

Para que no pienses
para que no sientas
para que no veas el tigre que me habita
le saqué: las garras las manchas el hocico
no es un tigre vertebrado
es la bestia que crece en una sombra
y es su sangre
que descansa en mis heridas

Para que no tengas miedo del tigre que no existe
encerré lagrimas risas silencio
no es un tigre vertebrado
es un felino temeroso que deja su piel de mármol
en cada selva
y su rastro

en una ceguera de olores
no es vertebrado
es otro tigre
que huye

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